En 2008 se convirtió en vocera de sus pares y en menos de un año consiguió que se aprobara el ingreso de la patología al Plan Auge. Esa mañana del 17 de abril del año 2008 la periodista Claudia Opazo (36) recibió un centenar de e-mails en su casilla de correos. Había saludos de compañeros de colegio, de amigos de la Universidad de La Serena y de decenas de funcionarios del Ministerio de Obras Públicas, donde trabaja desde 1998. La mayoría de los remitentes acababa de saber que la jefa de la unidad de comunicaciones de la Dirección de Arquitectura padecía de esclerosis múltiple, una patología degenerativa de origen desconocido que afecta a unos tres mil chilenos. Algunos se habían enterado a través de una entrevista publicada por un portal de internet; otros habían recibido un correo de Claudia que los remitía a esa misma página web: hacía cuatro años que vivía con esta dolencia, pero sólo lo sabían su familia, su jefa y poca gente más. “SOY RICO EN AMOR POR MIS DOS POLLUELAS..” No lo contó antes porque no quería que la discriminaran ni que sintieran lástima por ella. Esa mañana su padre –su ‘papero’ como lo llama desde niña– también le escribió: “... aun sabiendo el mal que te afecta te sigues mostrando como la hija que siempre has sido: plena de optimismo, de fe y esperanza, y de mucho valor para contar tu mal. Ojalá quiera Dios bendecirte y darte pronto la buena nueva de que se ha descubierto la cura... No sé cómo ayudarte, tampoco dispongo de medios económicos que pudieran solventar un tratamiento, sólo soy rico en amor por mis dos polluelas...”, decía. Las palabras de su papá más los e-mails de sus amigos y compañeros de trabajo tuvieron un efecto impensado en ella. Debía hacer algo. No para sí misma, ya que su isapre le financiaba parte de los gastos, sino para los cientos de personas que mes a mes se las ingeniaban para reunir un millón de pesos para pagar los remedios. “Después de esa entrevista sentí que la gente me veía fuerte. Esa reacción me dio mucha energía”, cuenta. FACEBOOK Creó un grupo en Facebook y decidió formar una agrupación. Después saldría a la calle. “Sin conocerlo, llamé al senador Girardi y me propuso que hiciéramos una manifestación en la Plaza Italia. Eso fue en agosto de 2008. En mi auto llevaba letreros, un megáfono y unas cintas verdes que simbolizaban nuestra lucha. Desde ese momento nos empezamos a juntar en un salón del ex Congreso Nacional”. Llegaron treinta y tantos, a veces iban menos, a veces más. Estimulada por los encuentros, Claudia inició un activismo ciudadano que al poco tiempo culminaría en una noticia impresionante: en enero de 2009 un asesor del Ministro de Salud le informó que la esclerosis múltiple sería incluida en el Plan de Acceso Universal de Garantías Explícitas (Auge) desde el 1 de julio del año 2010. “En menos de un año logramos lo que nunca había conseguido una agrupación ciudadana... Pensé que era bueno hacer una actividad de agradecimiento, compramos globos y cornetas verdes, inventamos gritos y el 17 de enero de 2009 nos juntamos en la Plaza de la Constitución, frente a La Moneda. Era la primera vez que mi mamá y mi hermana venían a una manifestación (su familia vive en Coquimbo). Ellas estaban superimpactadas... Después teníamos una audiencia con el ministro Vidal.  Lo primero que nos dijo fue: ‘La Presidenta nos está esperando en el salón Azul’. Nosotros no sabíamos que ella nos iba a recibir. Cuando entramos se puso a reír y dijo: ‘Primera vez que recibo a una delegación que viene con globos y cornetas’. LA PROMESA NO BASTABA “Nos habían dicho ‘sí, van a entrar al Auge’, pero yo siempre aposté a que había que seguir con la campaña para que la gente se sensibilizara; además faltaba bastante tiempo para que se concretara la medida”, dice. Y perseveró: una vez al mes enviaba correos a todos los diputados y senadores, los llamaba por teléfono y así fue consiguiendo aliados. Claudia no se detenía: en todas las actividades oficiales que realizaba por su cargo en el MOP entregaba la cinta verde a las autoridades. “Hacía mi trabajo, pero aprovechaba de hablarles de la agrupación”. Al poco tiempo pensó que era necesario dejar un testimonio y escribió un libro para registrar la experiencia. El 25 de abril del año pasado lo presentó ante unas 200 personas en el ex Congreso Nacional. Fue la primera vez que lloró en público. “AMO LA FORMA EN QUE DISFRUTAS LA VIDA..” Su primera catarsis. Aquel día no sólo relató en extenso el emotivo correo escrito por su padre, sino que habló de su separación matrimonial. “Conté que cuando me enfermé estaba casada y que cuando uno se casa el juramento dice que el compromiso será en las buenas y en las malas, en la salud y la enfermedad; les dije que conmigo ese juramento no se había aplicado, que me había sentido sola y me había separado. Que después tenía miedo de encontrar una pareja, porque sentía que iba a ser como una especie de cacho. Y que cuando Carlos, mi actual pareja, me había dicho ‘quiero que pololeemos’ yo le había preguntado por qué y él me había respondido: ‘Porque amo la forma en que disfrutas la vida’. En ese momento volví a llorar y todos lloraban”. La catarsis ya era colectiva. Claudia se mantenía alerta a las noticias sobre el Auge y ante cualquier duda reaccionaba y preparaba minutas para los ministros con informes de gastos realizados por otros países de América Latina. “Esta lucha me ha hecho muy bien... Ser solidario te sana el alma. No ando con dolores, no me siento mal; si no fuera por las inyecciones, nunca me acordaría de que estoy enferma”, comenta sobre su activismo. Alerta. Siempre alerta. Ésa fue su estrategia. Por ejemplo, en agosto de 2009 aún no se firmaba el decreto que hacía oficial la entrada al Plan de Garantías Explícitas y ella se preguntaba si el Ministerio de Hacienda aprobaría la partida de dinero para ese fin. Para calmarse llamó a la senadora Soledad Alvear (DC), una de sus grandes aliadas, y le pidió que solicitara una audiencia con el Ministro de Hacienda de la época, Andrés Velasco. “Mi papá me mandó una araucaria de 60 centímetros desde Salamanca, yo le colgué papelitos con puros deseos y se la entregamos. Él estaba feliz y nos dijo que no nos preocupáramos”. Pero Claudia no soltaba el mango. Tres meses después se reunió con el ex Ministro de Salud Álvaro Erazo para obtener la certeza de que el Consejo Consultivo del Auge no tenía atribuciones para eliminar las patologías postuladas.  CHILE EL PRIMER PAIS “Quédate tranquila”, le sugirió Erazo. Finalmente llegó el día. Los actores políticos habían cambiado, pero el compromiso se mantenía: desde hace 25 días los chilenos afectados por esclerosis múltiple están protegidos por el Estado: el remedio que cuesta 800 mil pesos mensuales será gratis para los pacientes de Fonasa y los de Isapres pagarán un tope de 123 mil 730 pesos. El sistema también garantiza el financiamiento de los brotes de la enfermedad y la rehabilitación. Gracias a la perseverancia de Claudia, Chile se convirtió en el primer país del mundo en asegurar por ley el acceso igualitario al tratamiento. –¿Qué sentiste cuando todo esto fue oficial? –Muy feliz y orgullosa, ya que antes de iniciar nuestra lucha no existía posibilidad de ingresar al Auge. Creo que el trabajo realizado con fuerza, respeto, dignidad y optimismo por quienes formamos parte de la agrupación y el apoyo de parlamentarios de diversas bancadas, en especial de la senadora Soledad Alvear, es prueba de que los sueños se pueden alcanzar... Ese día se hizo efectiva la promesa y me ratificó la importancia del cumplimiento de los compromisos, porque detrás de ellos habíamos muchas personas con ilusiones. Atrás dejaríamos el estrés que nos provocaba reunir el dinero para pagar el tratamiento que nos permite controlar esta enfermedad silenciosa y de mil caras. –Ahora que cumplieron el sueño, ¿qué viene? –Tenemos que velar para que se cumpla la garantía de acceso, oportunidad y protección financiera a todos los pacientes del sistema público y privado sin distinción, ya que todos necesitamos el tratamiento para tener una calidad de vida digna. Región Coquimbo On Line en alianza con www.latercera.com Fuente: Revista Mujer – La Tercera. http://mujer.latercera.com/2010/07/25/01/contenido/23_1263_9.shtml Gráficas: Latercera.com |